Monday, August 28, 2006
















¿Y la confianza?,
¿Y lo que llena mis espacios “vacíos”?
Alguien lo tiene en el bolsillo derecho,
Revuelto con algo de dignidad y un poco de orgullo.

¿Es mejor así? ¿no?
Con un poco de sal,
Digiriendo lo que tenemos a mano.

Es mejor así ¿no?
Mejor
Mejor

Más normal, vivir sin pasión.
Vida más casual, con menos desilusión.
Aburrido de no ver nada en serio
Aburrido de mirar y escuchar

Es hora de cosas reales
Cosas que no puedo,
Ni quiero comprar






Thursday, August 24, 2006

cuentO =/

Desconocer la realidad, hacerse el desentendido al fijar los ojos en algo que no nos parece muy agradable, desviar la mirada rápidamente con algo de temor al no ser tan grandes como creemos.
Todas las mañana me toca caminar por Santiago, la capital de mi país, un enorme símbolo de pobreza moral e hipocresía nacional. Esta acción implica encontrarme con cosas que nunca vi tan cerca, ni tan fríamente como en estas mañanas. Comenzar cada día con el mismo mendigo que veo durmiendo al costado de la carretera más grande, rápida, moderna y estrepitosa de mi ciudad.
Cierto día tuve un sueño extraño, y aun me parece demasiado fuera de lo común recordarlo al despertar. Yo me bajaba de la micro, cruzaba la calle y me atropellaban, solo me veía algo morado y aturdido, las micros y los autos seguían pasando con normalidad, pero nadie veía mi cuerpo en el suelo, por un momento pensé en quedarme ahí por siempre, y creí entender un poco a las almas en pena.
Paso el tiempo y no sentía nada, no sentía mi cuello ni mi lastima de todo. El ambiente era bastante pacifico y a la vez desolador, hasta que no me sentí tan solo, algo me miro, y algo mire con recelo de mi paz, era el mendigo que tanto desprecio por el mundo en mi causo. Parado a la distancia de mi cuerpo postrado y mirándome con desprecio, me pareció extraño, me pareció irónico, el mendigo se acerco a mi humanidad, y me di cuenta en mi perspectiva etérea que estaba ciego… porque me miro tan fijamente hace un momento? ... se inclina sobre el pavimento y roza lo que fue mi cara con sus dedos, pasa sus dedos entre los ojos y levanta levemente el parpado izquierdo, dejando salir algo de liquido negro, me intrigaba verlo así tan cerca de lo que fui, no podía sostener las ganas de saber que ideas vesanícas sustentaban sus gruesos sesos, en mi intriga el se para y aleja sus mirada de el punto fijo que lo cautivo por varios momentos… se aleja, sin mirar hacia atrás, moviendo sus piernas con un periodo de varios segundos… entra a una botillería. Nada pude comprender, nada quería comprender, mi paz lo era todo y no la iba a tranzar por un hecho banal como lo anterior. Ahora solo quería vagar en lo eterno, en lo verdadero, en la nada de mi tranquilidad.
El mendigo sale de la botillería, el mendigo corre hasta el cadáver putrefacto, el mendigo lo escupe sin miedo ni respeto y grita:” el que no sae´ lo que es vir´, más vale tirao´ en cemento”.
…solo desde ese día me di cuenta de mi descriterio al llamarme vivo.
…solo desde ese día comencé a respirar.
…solo desde ese día no pude hacer más.


AlMaS viRtuAles!